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Editorial
La crítica constructiva no construye

Bhairavinanda

Universidad de Consciencia Fundadora & Directora Web: www.theuniversityofconsciousness.com Redes: @theuniversityofconsciousness

Hoy en día hemos aprendido a utilizar la crítica como un refugio para relacionarnos, es curiosa la manera cómo la utilizamos y a la vez paradójica, hasta el punto que llegamos a criticar para acercarnos a otra persona que no conocemos.

Lanzamos un juicio sobre el político de turno, acerca del equipo de fútbol o de una noticia de actualidad y de repente, tenemos una conversación.

Somos inconscientes del poder destructivo que tiene la acción de criticar, desconocemos tanto la crítica, que llegamos a creer que existe una manera de construir a través de ella. Cuando una persona logra migrar desde la crítica hacia nuevas maneras evolucionadas de expresarse y relacionarse, tanto su vida como sus gestiones y las personas que le rodean, se transforman.

¿Cómo funciona la crítica?

La siguiente es una forma sencilla de identificar cuándo estás criticando; su base principal es que reclama que hay algo malo. Cuando lanzamos un comentario destructivo hacia otra persona, naturalmente se genera una resistencia energética y se pierde la fluidez. Si te das cuenta que tus palabras se componen de quejas, señalamientos, conjeturas y carecen de aportes, haz caído en la crítica.

¿Para qué se aprendió a utilizar la crítica?

Para sentirse importante; una persona que critica parece que sabe, parece que no se sorprende y así se postula como alguien importante. Lo cierto es que no se construye de ninguna manera cuando se está criticando, no se logra el resultado para el que supuestamente criticamos, jamás vamos a unificar criterios ni vamos a acercar armónicamente a dos personas desde el juicio y el señalamiento.

¿Por qué la crítica constructiva no construye?

Cuando inicias criticando ya estás destruyendo. La crítica es una agresión bajo cualquier punto de vista, puede ser que después des una idea mejor, pero has destruido lo más importante; la relación interpersonal.

 

Apreciar en lugar de criticar

Aquí está la fórmula mágica. La apreciación es una fuerza desconocida que tiene más poder del que actualmente somos conscientes. Cuando aprecias a una persona y sus acciones, naturalmente ellas crecen y se fortalecen; se genera una natural apertura a todo lo que tú tienes para aportar.

Cuando estás apreciando, estás teniendo en cuenta a la persona y sus intenciones, estás valorando lo que tiene valor para ella. La crítica es lo obvio, es lo que siempre hemos hecho, es lo que no nos ha dado resultado; la apreciación es lo nuevo y aunque aún no la dominamos, nos abre las puertas a una nueva manera de relacionarnos.

Ábrete a compartir puntos de vista, a decir cómo quieres las cosas, ¡manteniendo siempre la apreciación! Esta es la llave secreta que te abre las puertas a una nueva manera de relacionarnos.

Etiquetas: opinión

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